Ciencia y democracia : ¿cuál es la relación?
Material type:
ArticleSubject(s): Online resources: Available additional physical forms:- Disponible también en formato electrónico
| Item type | Current library | Collection | Call number | URL | Status | Date due | Barcode | Item holds | |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
Artículo Impreso
|
Bib. Gregorio Torres Quintero Hemeroteca Sótano | Revistas | Link to resource | Disponible (Préstamo en sala) |
A primera vista, la relación entre ciencia y democracia es positiva dado que la mayoría de las naciones con una fuerte tradición democrática son también las principales generadoras de conocimiento científico (excluyendo quizá como notable excepción a China). Por otra parte, las economías actuales más exitosas son aquellas basadas en el conocimiento y de nuevo encontramos la correlación positiva entre la magnitud de la actividad científica de las naciones y su nivel de bienestar. Así, la tríada positiva: ciencia, democracia, bienestar, parecería un hecho demostrado. Sin embargo, las correlaciones, aunque sugerentes, no son nunca pruebas contundentes de una relación causal. ¿Acaso la ciencia y sus resultados son la base de los estados ricos y democráticos? ¿O más bien aquellos estados que (por razones históricas diversas) optaron por la democracia son a su vez aquellos que tienen mayores recursos disponibles (derivados de un mayor desarrollo social) para dedicarlos a la ciencia? Por supuesto que es fácil apreciar y justificar que los gobernantes de un Estado democrático recurran a la ciencia y a los científicos como apoyo fundamental para definir políticas públicas en cuestiones de salud, infraestructura, sustentabilidad y energía. Aun así, existen muchos aspectos en los cuales la relación entre ciencia y democracia puede ser ambigua. Ludus vitalis
Disponible también en formato electrónico
There are no comments on this title.
